El programa de e-Residency de Estonia cumplió diez años a finales de 2024, y 2025 se perfila como el año en que cambiará de formato. Está previsto retirar la tarjeta física de identificación del e-residente en favor de una identificación digital móvil basada en biometría. Quienes dirigen el programa esperan que el cambio refuerce la seguridad y reduzca la espera antes de que un nuevo e-residente pueda empezar a operar; su estimación es un aumento de aproximadamente el 25% en el número de empresas creadas a través de él.
Lanzado el 1 de diciembre de 2014, el programa de e-Residency ofrece a ciudadanos extranjeros acceso seguro a los servicios electrónicos del Estado estonio. Desde entonces, más de 121.600 personas de 185 países han obtenido este estatus, y actualmente hay alrededor de 59.500 tarjetas de identificación digital válidas. La tarjeta permite a su titular crear una empresa estonia, firmar documentos digitalmente y gestionar el negocio desde cualquier lugar del mundo.
| Lanzamiento del programa | 1 de diciembre de 2014 |
|---|---|
| E-residentes hasta la fecha | Más de 121.600 de 185 países |
| Tarjetas de identificación digital válidas | unas 59.500 |
| Empresas fundadas o cofundadas | Más de 33.800 |
| Proporción de nuevas entidades jurídicas estonias | aproximadamente una de cada cinco |
| Empresas registradas en 2024 | 4.818 |
| Impuestos pagados por empresas de e-residentes, 2024 | 63,6 millones de euros |
| Gasto estatal en el programa, 2024 | 7,5 millones de euros |
Una de cada cinco nuevas empresas estonias tiene un fundador extranjero
Durante la primera década del programa, los e-residentes han fundado o cofundado más de 33.800 empresas estonias. Esto equivale aproximadamente a una de cada cinco nuevas entidades jurídicas, y el 38% de las startups estonias cuenta actualmente con un e-residente entre sus propietarios. La contribución directa a la economía nacional desde el lanzamiento se estima en 244 millones de euros.
Esa cifra sigue una metodología gubernamental definida, que contabiliza los impuestos laborales junto con el impuesto especial sobre la renta que se paga con mayor frecuencia sobre los dividendos. Una «empresa de un e-resident» significa aquella en la que el fundador extranjero tenía ese estatus antes de que existiera la empresa, o se incorporó al negocio dentro de los 90 días posteriores a su registro.
Qué países aportan más solicitantes
En 2024, los e-residentes registraron 4.818 empresas nuevas, unas 400 al mes. Durante el mismo periodo se incorporaron al programa otras 11.484 personas, un 3% más que el año anterior. España lideró las nuevas empresas con 711, seguida de Ucrania (387), Turquía (305) y Alemania (299). Estos mismos cuatro países encabezan la lista de nuevos solicitantes.
Liina Vahtras, directora de e-Residency, planteó este hito en términos de calidad más que de volumen: un número récord de empresas cuenta ahora con un e-residente entre sus fundadores, y la siguiente tarea consiste en ayudar a esas firmas a crecer hasta convertirse en contribuyentes relevantes para la base tributaria.
La estrategia para 2026–2029
El próximo periodo estratégico se dirige a un grupo más acotado: empresas que ya operan y están dispuestas a contratar personal local. Además, el plan consiste en simplificar aún más el registro y ampliar el ecosistema de servicios empresariales a su alrededor.
Erkki Keldo, ministro de Asuntos Económicos e Industria, cifra el retorno en ocho euros por cada euro que el Estado invierte en el programa y sostiene que diez años de e-Residency han contribuido notablemente a consolidar la reputación del país como Estado digital. El objetivo declarado ahora es convertir esa reputación en más empresas internacionales y más contribuyentes.
Predominan las TI y los servicios profesionales
La mayoría de las empresas de e-residentes se encuentran en tecnologías de la información y comunicaciones, seguidas de las actividades profesionales, científicas y técnicas, y después del comercio mayorista y minorista. Esta composición explica por qué tantas nuevas startups estonias son empresas de software, en particular productos SaaS, una proporción creciente de los cuales se desarrolla en torno a la inteligencia artificial. Para los fundadores de esta categoría, la constitución de empresas en Estonia suele ser el primer paso práctico.
Qué recauda el programa y cuánto cuesta
En 2024, las empresas pertenecientes a e-residentes pagaron 63,6 millones de euros al presupuesto estonio. Los impuestos laborales representaron el 71% de esa cantidad, unos 45 millones de euros; el 29% restante, principalmente impuestos sobre dividendos, ascendió a alrededor de 18 millones. Gestionar el programa costó al Estado 7,5 millones de euros durante ese mismo año.
Por qué las nóminas importan más que los dividendos
La distinción importa para la forma en que se evalúa el programa. Los pagos de dividendos son ocasionales y discrecionales; la nómina implica personal, y el personal implica una empresa con cierta relevancia. Por eso, el próximo período estratégico se orienta a empresas preparadas para emplear personas en Estonia, en lugar de al volumen bruto de registros. Los tipos, las bonificaciones y las obligaciones de presentación son un tema aparte, tratado en nuestra guía sobre la tributación empresarial estonia.
Lo que este estatus no incluye
La e-Residency es una identidad digital emitida por el Gobierno, no un documento migratorio. No concede ciudadanía, residencia fiscal automática ni derecho a vivir o trabajar en la Unión Europea.
Equilibrio entre apertura y seguridad
El programa debe mantener en tensión dos aspectos: conservar los servicios digitales abiertos a extranjeros y mantener limpios los registros nacionales. Según la evidencia disponible, el equilibrio se ha mantenido. El entorno empresarial ha seguido siendo realmente abierto, mientras que los controles a su alrededor han aumentado en vez de debilitarse.
Verificación, rechazos y revocaciones de estatus
Hasta febrero de 2022, los ciudadanos de Rusia y Bielorrusia representaban cerca del 12% de los nuevos e-residentes. En marzo de 2022, el Gobierno dejó de conceder el estatus a ciudadanos de ambos países, al considerar que el acceso a los mercados europeos y mundiales podía utilizarse en beneficio de esos Estados. Por otra parte, el Servicio de Seguridad Interior de Estonia (Kapo) ha identificado desde el inicio del programa a 26 personas vinculadas al extremismo islamista o al terrorismo que solicitaron el estatus o ya lo poseían, incluidos individuos con posibles vínculos con al-Qaeda, Hezbolá, los talibanes y los Hermanos Musulmanes.
Los controles continúan después de concederse el estatus. De los más de 100.000 estatus emitidos, se han revocado aproximadamente mil, normalmente porque el titular no hacía aquello para lo que existe el programa: contribuir a la economía, la ciencia o la cultura del país.
La supervisión crece con el programa
Oskar Õun, responsable de riesgos de e-Residency, describe el objetivo como mantener la competitividad de Estonia como lugar para hacer negocios, conteniendo al mismo tiempo los riesgos. Algunos solicitantes siguen tratando el estatus como una forma de eludir normas que se les aplican en otros lugares, precisamente por lo que la supervisión se amplía a medida que crece el programa.
La tarjeta física está a punto de desaparecer
La prioridad central de desarrollo es sustituir la tarjeta física de identificación por una identificación digital móvil basada en biometría. Liina Vahtras espera que este cambio refuerce la posición competitiva de Estonia durante los próximos años. Según su estimación, podría reducir el plazo de tramitación de unos dos meses a dos semanas e incrementar en una cuarta parte el número de empresas de e-residentes.
Cómo cambia el panorama la cartera europea de identidad digital
El Reglamento Europeo de Identidad Digital, más conocido como eIDAS 2.0, permitirá a ciudadanos de otros Estados miembros de la UE crear una empresa estonia sin necesidad de una tarjeta de e-Residency. Estos solicitantes no necesariamente estarán sujetos al mismo nivel de control, lo que podría modificar la composición de los fundadores extranjeros y, paradójicamente, convertir la tarjeta de e-residente en algo más parecido a un sello de calidad.
Entretanto, la selección se está endureciendo. Además de las restricciones introducidas en 2022, una ley prevista para la primera mitad de 2025 permitiría al Gobierno rechazar solicitantes de países que no cooperen adecuadamente con Estonia en materia de aplicación de la ley y seguridad. El estatus sigue siendo un privilegio, no un derecho, y ese es precisamente el propósito.
Preguntas frecuentes
No. Es una identidad digital emitida por el Gobierno para utilizar a distancia los servicios electrónicos estonios. No conlleva permiso de residencia, permiso de trabajo, ciudadanía ni residencia fiscal automática.
No. La tarjeta facilita la administración a distancia porque elimina la necesidad de estar físicamente presente para firmar, pero la titularidad de una empresa estonia no depende de tenerla.
Cinco años, tras los cuales debe renovarse. Al momento de redactar este texto, había unas 59.500 tarjetas válidas.
Esa es la dirección declarada. El programa avanza hacia una identificación digital móvil basada en biometría, que previsiblemente reducirá de forma considerable la tramitación de las solicitudes.
Sí. Se han revocado aproximadamente mil estatus, por lo general cuando la actividad del titular no se ajustaba al objetivo del programa o cuando las verificaciones de antecedentes generaban preocupación.
España, Ucrania, Turquía y Alemania lideraron tanto los nuevos registros de empresas como las nuevas solicitudes durante 2024.