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¿Qué son los criptoactivos según MiCA? Significado y alcance jurídico

Descubra qué significa criptoactivo según MiCA, su definición jurídica, sus sinónimos y su función en la economía digital y la regulación de blockchain de la UE.

El término «criptoactivo» se ha convertido en una piedra angular de la regulación europea de las finanzas digitales. En 2023, la Unión Europea adoptó el Reglamento sobre los Mercados de Criptoactivos (MiCA) para crear un marco armonizado para los mercados de criptoactivos en todos los Estados miembros. Una parte fundamental de este marco es una definición clara de qué se considera un criptoactivo según la legislación de la UE. Pero ¿qué es exactamente un criptoactivo de acuerdo con MiCA y por qué es importante esta definición?

En este artículo, analizaremos la definición oficial de criptoactivo de MiCA, la explicaremos en términos sencillos y examinaremos su importancia en la economía digital. También aclararemos cómo se relacionan con la terminología de MiCA sinónimos como «activo digital», «activo virtual» o «token criptográfico». Al terminar, comprenderá claramente qué es un criptoactivo según MiCA y por qué esta definición es importante para cualquier persona interesada en blockchain, las criptomonedas o el cumplimiento normativo en materia de criptoactivos en la Unión Europea.


La definición oficial de criptoactivo de MiCA

MiCA proporciona una definición jurídica explícita de «criptoactivo». Según el artículo 3 del Reglamento (UE) 2023/1114 (MiCA), un criptoactivo se define como: «una representación digital de un valor o de un derecho que puede transferirse y almacenarse electrónicamente mediante tecnología de registro distribuido o una tecnología similar».

Esta es la definición oficial de la UE y es deliberadamente amplia. Veamos qué significa:

  • Representación digital de un valor o de un derecho: En términos sencillos, esto significa que un criptoactivo es algo que existe en formato digital y representa un valor (como dinero o un activo) o un derecho (como el derecho a acceder a un servicio o participar en un proyecto). No es una moneda física ni un documento en papel; es totalmente virtual. Por ejemplo, un bitcoin representa un determinado valor, mientras que un token emitido por una empresa podría representar el derecho a utilizar un servicio o votar en las decisiones de un proyecto. En esencia, si es una unidad en una blockchain que las personas perciben como poseedora de valor o como otorgante de derechos, cumple esta parte de la definición.
  • Capacidad de transferirse y almacenarse electrónicamente: Esto indica que los criptoactivos pueden enviarse de una persona a otra y conservarse en formato digital. Puede guardarlos en una cartera digital y transferirlos por internet. No es necesaria una caja fuerte bancaria ni transportar un objeto físico: todo sucede electrónicamente. En la práctica, esta transferencia y almacenamiento suelen realizarse mediante carteras criptográficas y plataformas en línea. La definición garantiza que hablamos de activos que existen en el ámbito electrónico, a diferencia de activos físicos como el oro o el efectivo.
  • Mediante tecnología de registro distribuido o una tecnología similar: Este es un requisito fundamental. Una tecnología de registro distribuido (DLT) es, esencialmente, una base de datos descentralizada repartida entre múltiples nodos u ordenadores, y la blockchain es el ejemplo más conocido. Al decir «o una tecnología similar», MiCA hace que la definición sea tecnológicamente neutra y esté preparada para el futuro. En resumen, el activo debe existir en una blockchain o en una red descentralizada comparable. Esto incluye criptomonedas como Bitcoin o Ethereum, que utilizan registros blockchain, y también abarca futuras innovaciones que puedan utilizar nuevos tipos de registros. Los registros digitales tradicionales (como el registro interno de un banco o una base de datos centralizada) no cumplen los requisitos: el criptoactivo debe residir en algún tipo de sistema de registro compartido. Este énfasis en la DLT es la razón por la que los llamamos activos «cripto»: normalmente se apoyan en la criptografía y en redes descentralizadas para su seguridad y verificación.

En términos sencillos, la definición de MiCA establece que un criptoactivo es cualquier token digital o unidad de valor en una blockchain (o una red similar) que se puede poseer, transferir a otra persona y almacenar electrónicamente. Esta definición amplia significa que no se limita a criptomonedas como Bitcoin, sino que abarca una gran variedad de tokens y activos digitales que utilizan tecnología blockchain. MiCA adoptó deliberadamente una definición de amplio alcance para incluir los numerosos y cambiantes usos de los tokens blockchain en las finanzas y la tecnología.


Por qué importa esta definición: claridad y alcance

La definición de criptoactivo de MiCA no es meramente académica: tiene implicaciones prácticas para determinar qué queda sujeto al nuevo marco regulador. Al definir claramente los criptoactivos, la UE pretende aportar seguridad jurídica al mercado. Antes de MiCA, los distintos países de la UE aplicaban enfoques fragmentados a los tokens criptográficos y muchos activos digitales se encontraban en una zona gris jurídica. La ausencia de una definición común provocaba fragmentación regulatoria: un token podía considerarse un instrumento financiero regulado en un país y un activo no regulado en otro. Esta confusión obstaculizaba la innovación y la confianza de los usuarios. Ahora, con la definición uniforme de MiCA, cualquier persona que opere en el sector de los criptoactivos de la UE sabe exactamente qué se entiende por criptoactivo y que recibirá un tratamiento coherente en todos los Estados miembros. Esto supone un gran avance para el cumplimiento normativo en materia de criptoactivos y para el crecimiento del sector de las finanzas digitales en Europa.

También es importante señalar qué excluye deliberadamente la definición de MiCA. MiCA está concebido para regular los criptoactivos que antes no estaban regulados, no aquellos que ya se rigen por la legislación financiera vigente. Por ejemplo, si un token basado en blockchain reúne los requisitos para ser un instrumento financiero (como una acción o un bono conforme a la legislación de la UE sobre valores), no se trata como un «criptoactivo» bajo MiCA, sino que continúa regulado por las normas financieras tradicionales. Esto significa que una participación tokenizada de una empresa (denominada a menudo security token) estaría sujeta a la normativa sobre valores (MiFID II, Reglamento de la UE sobre el folleto, etc.), no a MiCA. Del mismo modo, otros productos como depósitos, fondos de inversión o pólizas de seguros, aunque estén digitalizados, quedan fuera del ámbito de MiCA si ya están cubiertos por la legislación vigente. En esencia, MiCA cubre el vacío correspondiente a todo lo que no sean esos activos ya regulados.

Los tokens no fungibles (NFTs) representan otro límite de la definición de criptoactivo. Por lo general, MiCA no se aplica a los activos digitales verdaderamente únicos e irrepetibles que no son intercambiables con otros. En otras palabras, un objeto digital coleccionable o una obra de arte singular (la idea clásica de un NFT) no se considera un criptoactivo regulable conforme a MiCA siempre que sea realmente único y no forme parte de una serie fungible. Sin embargo, si los NFTs se emiten en grandes colecciones o se fraccionan en partes intercambiables, podrían empezar a asemejarse a los criptoactivos habituales y quedar incluidos en el ámbito de MiCA. La línea divisoria puede difuminarse, pero la idea clave es que la definición de MiCA se dirige a tokens fungibles que circulan como unidades de valor o derechos, no a objetos digitales únicos.

Al definir así los criptoactivos y su alcance, MiCA establece la base para determinar qué activos digitales deben cumplir las nuevas normas (por ejemplo, publicar un White Paper u obtener una autorización CASP, aunque esos aspectos específicos quedan fuera del enfoque de este artículo). Para los usuarios y las empresas, esta claridad permite identificar si un token determinado está sujeto o no a la regulación MiCA, algo esencial para el cumplimiento normativo y la confianza en el mercado.


Los criptoactivos en la economía digital: función e importancia

Los criptoactivos, tal como los define MiCA, desempeñan un papel cada vez mayor en la economía y las finanzas digitales modernas. Estos activos adoptan muchas formas y sirven para diversos fines, todos ellos reconocidos ahora por la amplia definición de MiCA. Estas son algunas de las principales razones por las que los criptoactivos son importantes:

  • Dinero y pagos alternativos: Algunos criptoactivos funcionan como monedas digitales (a menudo denominadas criptomonedas). Bitcoin es el ejemplo más conocido: es un criptoactivo que las personas utilizan como depósito de valor y medio de intercambio. Estos criptoactivos prometen nuevas formas de transferir dinero a escala mundial. Pueden hacer que los pagos sean más rápidos, baratos y eficientes, especialmente a través de fronteras, al eliminar intermediarios tradicionales. La definición de MiCA incluye estos tokens de pago (o tokens de intercambio), incluidas las denominadas monedas virtuales, y los reconoce como parte del panorama financiero. (Conviene señalar que la «moneda virtual» se considera un subconjunto de los criptoactivos: toda moneda virtual es un criptoactivo, pero no todos los criptoactivos se utilizan como monedas).
  • Tokens de valor estable: Otra categoría importante son las stablecoins, aunque MiCA no utiliza exactamente ese término. Son criptoactivos diseñados para mantener un precio estable mediante su vinculación a referencias externas (como una o varias monedas fiduciarias). MiCA los divide en tokens referenciados a activos (ARTs) y tokens de dinero electrónico (EMTs), en función de la referencia utilizada para mantener la estabilidad. Por ejemplo, un token vinculado a una cesta de materias primas o a varias monedas sería un ART, mientras que uno vinculado estrictamente en una proporción de 1:1 a una única moneda (por ejemplo, una moneda digital en euros) sería un EMT. Estos tokens pretenden combinar las ventajas de los criptoactivos (transacciones digitales rápidas) con la fiabilidad de un valor estable, lo que los hace atractivos para pagos y remesas. La inclusión de los ARTs y EMTs en la definición de criptoactivo de MiCA es importante porque estos tokens podrían ser utilizados ampliamente por el público (en transacciones cotidianas o como ahorro), y un marco jurídico claro ayuda a garantizar que sean seguros y estén bien gestionados.
  • Utilidad y acceso: No todos los criptoactivos están relacionados con el dinero. Los utility tokens son criptoactivos que proporcionan a sus titulares acceso a un producto o servicio. Por ejemplo, una startup podría emitir tokens que los usuarios deban poseer para utilizar una determinada plataforma o software. Estos tokens suelen funcionar como una llave digital o una tarjeta de miembro. MiCA identifica expresamente los utility tokens como un tipo de criptoactivo destinado exclusivamente a proporcionar acceso a un bien o servicio suministrado por su emisor. Esto reconoce la función de los criptoactivos para impulsar nuevos servicios y comunidades digitales (por ejemplo, tokens que permiten participar en una aplicación descentralizada u otorgan poder de voto en la gobernanza de un proyecto). En la economía digital, los utility tokens pueden ayudar a alinear los incentivos de usuarios y desarrolladores e impulsar modelos de negocio innovadores (asociados a menudo con los ecosistemas Web3 y blockchain).
  • Inversión y financiación: Los criptoactivos también sirven como instrumentos de inversión y herramientas de captación de fondos. Muchos proyectos han utilizado ventas de tokens (ICOs, IEOs, etc.) para obtener capital mediante la emisión de criptoactivos a sus patrocinadores. Aunque algunos de estos tokens pueden parecerse a valores tradicionales, otros son exclusivos del entorno de los criptoactivos. Al definir ampliamente los criptoactivos, MiCA abarca estos diversos tokens ofrecidos al público fuera de los mercados bursátiles tradicionales. Esta parte de la economía digital ha abierto nuevas fuentes de financiación para las empresas, especialmente las startups, y nuevas oportunidades de inversión para los particulares. Sin embargo, también ha introducido riesgos, por lo que disponer de una definición y un marco regulador resulta esencial para proteger a los inversores y garantizar la transparencia. MiCA pretende respaldar los aspectos positivos (como una captación de capital más sencilla y la innovación) y, al mismo tiempo, mitigar los inconvenientes (como las estafas o el abuso de mercado en las ofertas de tokens).

En resumen, MiCA reconoce los criptoactivos como elementos versátiles de las finanzas digitales: pueden servir como dinero, posibilitar nuevos sistemas de pago, tokenizar servicios y derechos y crear nuevas vías de inversión. La economía digital puede beneficiarse de estas innovaciones mediante una mayor eficiencia e inclusión financiera, pero solo si funcionan en un entorno fiable. Al conocer qué es un criptoactivo y tratar de manera coherente los activos digitales similares, los reguladores y participantes pueden fomentar un crecimiento más seguro y estable del sector de los criptoactivos dentro de la economía en general.


Terminología: criptoactivo frente a activo virtual (y otros términos)

En el mundo de la blockchain y las finanzas, que evoluciona con rapidez, se utilizan a menudo distintos términos para lo que MiCA denomina criptoactivo. Es posible que haya encontrado expresiones como «activo digital», «activo virtual», «token criptográfico» o simplemente «token». Resulta útil comprender estos sinónimos y cómo se relacionan con la definición de MiCA:

  • Activo digital: Es un término amplio que generalmente significa cualquier activo en formato digital. En muchos contextos, activo digital se utiliza como sinónimo de criptoactivo. Por ejemplo, los reguladores y participantes del sector estadounidense suelen hablar de «activos digitales» cuando se refieren a criptomonedas y tokens. En esencia, todo criptoactivo es un activo digital, pero no todo activo digital es un criptoactivo conforme a la definición de MiCA. (Un archivo de película digital o un conjunto de datos podría considerarse un activo digital en sentido general, pero no es un criptoactivo salvo que esté en una blockchain y sea transferible). Algunas jurisdicciones u organizaciones prefieren el término activo digital; por ejemplo, la Ley de Blockchain de Suiza habla de tokens digitales, que son esencialmente el mismo concepto. En MiCA, activo digital no es un término jurídico definido, pero, si lo escucha en una conversación, puede suponer que se refiere a un activo basado en blockchain muy similar a un criptoactivo.
  • Activo virtual: El término activo virtual es utilizado especialmente por el Grupo de Acción Financiera Internacional (FATF), un organismo internacional que establece estándares contra el blanqueo de capitales. FATF define activo virtual de forma similar: básicamente, una representación digital de valor que puede negociarse o transferirse y que no ha sido emitida por un Estado soberano (por lo que no es dinero tradicional). En MiCA, la UE optó deliberadamente por utilizar «criptoactivo» en lugar de «activo virtual». Sus significados coinciden en gran medida; de hecho, la definición de MiCA se formuló de manera amplia para abarcar lo que FATF denomina activos virtuales e incluso ser algo más inclusiva (MiCA añade «o una tecnología similar» para garantizar que ningún registro innovador quede excluido). Por tanto, si encuentra el término activo virtual en un contexto internacional, se corresponde estrechamente con criptoactivo según MiCA. Un pequeño matiz es que activo virtual se utiliza a menudo en conversaciones sobre el cumplimiento de AML (prevención del blanqueo de capitales), mientras que criptoactivo se emplea en el marco jurídico y regulador de la UE. Por así decirlo, son dos caras de la misma moneda, con distintas comunidades utilizando términos diferentes.
  • Token criptográfico / token digital: La palabra token es muy común en el ámbito de la blockchain. Suele referirse a una unidad de un criptoactivo, especialmente cuando no se trata de una moneda independiente como Bitcoin, sino que se ha creado sobre otra blockchain (por ejemplo, un token ERC-20 en Ethereum). El propio MiCA utiliza el término «token» al clasificar tipos de criptoactivos (utility token, token de dinero electrónico, etc.), por lo que, en el contexto de MiCA, un criptoactivo y un token criptográfico serían lo mismo; el reglamento simplemente opta por la palabra más amplia «activo». Distintas organizaciones pueden utilizar «token criptográfico» o «token digital» para referirse a una unidad individual de criptoactivo. Por ejemplo, una stablecoin puede denominarse token, y un utility token como los utilizados en aplicaciones descentralizadas sigue siendo un criptoactivo según MiCA. El término «token» enfatiza su naturaleza tokenizada (es decir, que representa algo en un registro). Por ejemplo, la Digital Token Identifier Foundation (DTIF) prefiere el término «token digital» con fines de normalización. En resumen, cuando se habla de tokens en un contexto blockchain, pueden considerarse ejemplos específicos de criptoactivos.
  • Criptomoneda: Aunque no figura expresamente entre los sinónimos solicitados, merece la pena mencionar criptomoneda porque es el término popular en el que piensan muchos principiantes. Criptomoneda suele referirse a un criptoactivo destinado a funcionar como moneda, como Bitcoin, Ether o Litecoin, que las personas utilizan para realizar transacciones o como inversión. Conforme a la definición de MiCA, estos son sin duda criptoactivos (son representaciones digitales de valor en una blockchain). Sin embargo, MiCA evita la palabra «criptomoneda» porque no todos los criptoactivos están destinados a funcionar como moneda y algunos de los denominados criptomonedas (como Bitcoin) no tienen la condición jurídica de moneda. Por tanto, «criptomoneda» es un subconjunto coloquial de los criptoactivos. Es correcto decir criptomoneda al referirse a monedas utilizadas como dinero, pero recuerde que el término general criptoactivo de MiCA abarca mucho más, incluidos tokens que no son monedas. Como resumió acertadamente un informe de la UE: «Una moneda virtual es un criptoactivo, pero no todo criptoactivo es una moneda virtual».

En las conversaciones cotidianas, estos términos pueden mezclarse, y no pasa nada: existe un gran solapamiento. La principal conclusión es que «criptoactivo» es el término de MiCA que encontrará en la legislación y la regulación de la UE, y engloba lo que muchos otros denominan activos digitales, activos virtuales, tokens o criptomonedas, siempre que impliquen una tecnología similar a blockchain. Conocer estos sinónimos puede ayudarle a orientarse entre artículos y documentos de cumplimiento normativo, ya que distintas fuentes pueden utilizar un lenguaje diferente aunque, en esencia, hablen de lo mismo. Por ejemplo, una guía de FINRA en Estados Unidos señala que los criptoactivos también se conocen como activos digitales, activos virtuales, monedas, tokens o criptomonedas, lo que pone de relieve que se trata de una elección lingüística y no de una diferencia conceptual fundamental.

Un dato interesante: MiCA incluso se alejó del término «stablecoin», utilizado habitualmente para los criptoactivos de valor estable. En su lugar, como ya se ha indicado, MiCA utiliza categorías precisas (ARTs y EMTs) para describirlos. En la práctica, lo que el público denomina stablecoin es un ART o un EMT conforme a las definiciones de MiCA. Esto demuestra la intención de la UE de utilizar un lenguaje que especifique la naturaleza del token (qué referencia utiliza para estabilizar su valor), en lugar de una palabra de moda que lo englobe todo. Es otro ejemplo de cómo evoluciona la terminología en este ámbito a medida que los reguladores intervienen para definir los conceptos con mayor rigor.


Conclusión

En virtud del Reglamento MiCA, el criptoactivo está claramente definido y dotado de un significado jurídico firme. Al describirlo como «una representación digital de un valor o de un derecho» en una blockchain o tecnología similar, la UE ha sentado las bases para integrar en el sistema financiero las diversas formas de tokens criptográficos con una supervisión adecuada. Esta definición común es sumamente valiosa: significa que, tanto si se habla de Bitcoin como de una stablecoin o de un utility token para una aplicación, si cumple los criterios, es un criptoactivo a ojos de la ley.

En resumen, un criptoactivo según MiCA es básicamente cualquier tipo de token digital en una blockchain al que las personas atribuyen valor o que utilizan para ejercer un derecho, siempre que no esté ya cubierto por la legislación financiera tradicional. El enfoque integral de MiCA respecto a este término ayuda a equilibrar la innovación y la protección: reconoce el potencial transformador de los activos basados en blockchain en la economía digital y, al mismo tiempo, los somete a un marco regulador adecuado. A medida que el panorama de los criptoactivos continúe evolucionando, la definición de MiCA podría servir como referencia mundial para determinar qué constituye un criptoactivo. Tanto si es un observador ocasional como un inversor o alguien que trabaja en un proyecto blockchain, comprender esta definición y su contexto le ayudará a desenvolverse con mayor confianza en la nueva era de los criptoactivos regulados.

Esta guía fue elaborada por el equipo de Eesti Firma, con la participación de Abogado y asesor regulatorio Patrik Asevičius, y tiene fines exclusivamente informativos. Ningún contenido incluido constituye asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión. Aunque se ha hecho todo lo posible por garantizar su exactitud en la fecha de publicación, las leyes y normativas pueden cambiar. Para obtener asistencia jurídica personalizada, contacte directamente con Eesti Firma.